Impactos y Retos en la Gestión Financiera
El impacto del COVID-19 a nivel local es una realidad que ha revelado las deficiencias que, tanto empresas como las personas, tienen en cuanto a la gestión financiera.
Es por esto que es necesario que prestemos la atención necesaria a la educación financiera a nivel personal y de igual forma a nivel empresarial, y mientras más temprano se cultive, mucho mejor.
Sin embargo, lamentarnos por aquello de lo que carecemos no nos va a ayudar a tomar acción en medio de las circunstancias en las que estamos actualmente, y tampoco nos ayudará a prepararnos de forma apropiada para el futuro.
En esta publicación queremos señalar algunas consideraciones relevantes que podrían ser útiles durante el tiempo que haga falta para que la economía regrese a niveles más estables:
Durante la Crisis
- Tomar acciones para la preservación y recuperación de efectivo, esto implicará gestionar con prioridad el recaudo de cartera de clientes y otros saldos por cobrar, racionalizar los gastos y costos operativas, así como las inversiones en activos fijos.
- Identificar si incumpliremos con nuestras obligaciones contractuales y comunicarse con los terceros, a fin de plantear acuerdos de pago y evaluar riesgos con el fin de evitar una interrupción del suministro de productos y servicios clave para poder desarrollar el negocio.
- Realizar una evaluación continua de las necesidades de capital de trabajo y de liquidez bajo diversos escenarios (pesimista, conservador, optimista) y modelar proyecciones financieras. Esto ayudará a identificar riesgos para atenderlos de forma anticipada y evaluar el desempeño del negocio de forma recurrente.
- Cuando la liquidez de la empresa es muy ajustada, la gerencia podría establecer un comité de tesorería para establecer prioridades de pago y que las diferentes unidades de negocio puedan actuar con rapidez y autonomía.
- Buscar proveedores alternativos, asumiendo que algunos proveedores clave podrían tener mayor riesgo de continuidad para el negocio.
- Implementar estrategias fiscales y tomar los incentivos gubernamentales cuando estén disponibles y sean convenientes para la empresa.
- Buscar fuentes adicionales de obtención de flujos de efectivo, por ejemplo, la venta de activos improductivos o que no sean críticos para la operación, liquidación de inventarios de baja rotación, entre otros.
Después de la Crisis
- Resolver demandas y conflictos contractuales con proveedores y otros terceros que pudieron haberse presentado.
- Desarrollar una redefinición del modelo operativo (por ejemplo, costos y gastos fijos vs. variables, mano de obra, tecnología, ajuste a los procesos operativos clave).
- Evaluar el re-financiamiento de la deuda de corto plazo.
- Vender activos o recursos no indispensables o de bajo desempeño.
- Evaluar las pólizas de seguros que cubren contra la discontinuidad del negocio.
- Mantener las proyecciones financieras como parte de la cultura de reporte y previsión de la empresa a nivel gerencial.
- Evaluar el modelo de negocio y la estructura de capital que permita la flexibilización a futuro ante la incertidumbre y volatilidad de la economía.
- Buscar mejoría en el proceso contable a nivel de tecnología y automatización que permita contar con herramientas para tener la información financiera con mayor calidad y oportunidad.
- Implementar herramientas de visualización de datos para la toma de decisiones de forma oportuna, que esté disponible para el personal directivo clave.
Fuente: Algunas apreciaciones fueron tomadas del informe “Atendiendo el impacto financiero del Covid-19” publicado por Deloitte.
Recuerde que Peña Molina & Asociados tiene un equipo de expertos dispuestos a apoyarlo y acompañarlo en asuntos contables, financieros, tributarios y de control interno, para lo cual podrá contactarnos al correo: info@pma.com.co.
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